right|thumb|250px|Cartel de propaganda racista sobre la supremacía blanca,1866. La Segregación después de la Reconstrucción es un proceso histórico desarrollado en los Estados Unidos entre mediados del y mediados del , especialmente en el Sur, que involucró una acción por parte del poder político mayoritario con el objetivo de desplazar a los afroamericanos de la estructura política democrática de dicho país con el supuesto objetivo de proteger el sufragio de la participación de los libertos, tras la guerra de Secesión.

Situación previa Al terminar la guerra civil entre los estados confederados del Sur y la Unión del Norte en 1865, se dio paso a la etapa conocida con el nombre de “Era de la Reconstrucción”. El Congreso tomó la decisión de pedir como requisito para la aceptación dentro de la Unión que los estados confederados sureños recompusieran sus desacuerdos en cuanto a los derechos civiles, sobre todo en aquellas cuestiones referentes a los sistemas de elecciones políticas.

Hacia 1866, diez Estados no contaban con aprobaciones para el sufragio de las minorías, especialmente de los libertos, antiguos esclavos, a excepción del Estado de Tennessee que había reconstruido su Constitución en 1865. En 1867, El Congreso adoptó medidas referentes a la salvaguarda de la Reconstrucción; se dio paso a la aprobación de leyes referentes a ésta intención y se crearon diferentes distritos militares con la intención de supervisar en aquellos estados en espera de reconstrucción.

La población de muchos de ellos estaba compuesta por personas afrodescendientes en proporciones significativas, siendo mayoría en Misisipi y Carolina del Sur, estaban igualados en número a los habitantes blancos en Luisiana y constituían el 40 % de la población en otros cuatro antiguos estados confederados. De ahí se desprende una importante masa de votantes negros que había sido admitida para el sufragio,Gabriel J. Chin & Randy Wagner, "The Tyranny of the Minority: Jim Crow and the Counter-Majoritarian Difficulty,"43 Harvard Civil Rights-Civil Liberties Law Review 65 (2008) votando por primera vez en 1867 tras el inicio de la Reconstrucción. Un claro ejemplo del importante número de votantes afroamericanos, fue el triunfo como presidente del Ulysses S. Grant gracias al apoyo de 700.000 votos de la población negra.

Desde entonces, se implementaron medidas adoptadas por el Congreso para salvaguardar los derechos al sufragio de las minorías. Tal es así, que en febrero de 1870 se ratificó la Decimoquinta Enmienda como una medida proteccionista a la población afroamericana frente a las acciones opresoras de sus estados. Allí las clases altas de los blancos no veían con buenos ojos las medidas adoptadas en beneplácito de los afroamericanos; las leyes de la Reconstrucción habían prohibido a muchos blancos sureños exconfederados acceder a cargos públicos y, en algunos estados, los privaron de derecho al voto a menos que hicieran un juramento de lealtad. Los blancos sureños, temiendo la dominación negra, se resistieron al ejercicio de poder político por parte de los libertos: es así que muchos grupos de blancos sureños, paramilitares, acudieran a medidas violentas para intentar bloquear el acceso de esas minorías a las cuestiones políticas e inhibiendo las medidas proteccionistas del Congreso. Este proceso de prohibición en la práctica del ejercicio de los derechos civiles se dio en su forma más extrema entre 1866 y la mitad de la década de 1870.

Diversos grupos antiminorías se organizaron con el objetivo de tomar en sus propias manos las medidas necesarias para suprimir a las personas negras de los espacios políticos. En Tennessee se formó en 1865 un grupo de esta categoría denominado Ku Klux Klan, grupo integrado por personas perdedoras de la pasada guerra civil; dicha organización se desplegó por la zona sur en una red que vigilaba muy de cerca a cada posible votante tomando y planeando medidas que apostaban a la represión contra el ejercicio del sufragio afroamericano.

El grado de violencia que utilizó este grupo fue tal que acudieron a medidas como la intimidación, los asesinatos, destrucciones de propiedades, agresiones físicas y verbales e incluso linchamientos contra la población negra y los blancos simpatizantes. A toda ésta gama de procedimientos virulentos se sumaban estrategias como bloquear el acceso a maestros provenientes del norte que llegaban con el objetivo de enseñar y alfabetizar a los ciudadanos afroamericanos. El Ku Klux Klan fue suprimido mediante medidas adoptadas por el Congreso y enjuiciándolo como un delito Federal e impulsó reglamentaciones que penaban cualquier acción de violencia contra los negros o cualquier acto que impidiera el acceso de éstos al sufragio; llegando incluso a tomar medidas por parte del presidente de ordenar el despliegue de las fuerzas armadas para reprimir cualquier organización formal o no que atentara contra las estipulaciones ratificadas mediante la Enmienda.

Al suprimirse el primer Klan en 1870, de ninguna manera supuso el fin de estas organizaciones pro supresión de los derechos de las minorías. Por el contrario se reafirmaron otras, compuestas por paramilitares en su mayoría, veteranos de la reciente guerra y que eran proclives a mantener el statu quo determinado y oponerse a los cambios sociales que se habían iniciado. Algunos de estos grupos más resonantes los constituyeron la “Liga del Blanco” de Luisiana de 1874, Los “Camisas Rojas” de Misisipi en 1875; u otros grupos de diferente corte pero la misma línea como los “Clubes del Fusil” o los “Caballeros de la Camelia Blanca”.

Estos grupos se diferenciaban del Klan en la medida en que si bien iban contra las minorías, su objetivo principal radicaba en la recuperación de las legislaturas estatales y la eliminación de los republicanos, en sus mayoría negros. Estos grupos no solo acudían a medidas de corte violento, sino que utilizaban estrategias de intimidación como el convocar a diversos medios periodísticos para que publiciten sus intenciones desplegando en la sociedad una imagen de temor a los opositores.

Se convocó a tantas personas proclives a estos clubes que en 1876 en Carolina del Norte se estimaba la presencia de 20.000 personas miembros de los Clubes del Fusil en su mayoría ex veteranos de la guerra que desplegaban medidas de índole muy diversa para detener el acercamiento de los negros y los blancos pobres a las urnas. Tras ellos se daba como respaldo su objetivo claro de asegurar su supremacía política en las legislaturas, manteniendo sus lugares, conquistando otros, pero siempre a costa de reprimir y bloquear los nuevos derechos civiles en el marco de una filosofía democrática desde los ojos del poder de estos grupos armados.

Tras las elecciones de 1876, se llegaron a determinados acuerdos entre la presidencia y los Estados del Sur, hecho que desencadenó un “Compromiso” en 1877, donde el Gobierno Federal retiró sus tropas del sur que vigilaban las posibles acciones en contra de las estipulaciones de la Enmienda, hecho que puso fin formal a la “Era de la Reconstrucción”, momento en que los demócratas sureños ya habían podido recuperar la supremacía en estados como Carolina del Sur, Luisiana o Florida. Esta recuperación del control de los gobiernos estatales por parte de los demócratas blancos se denominó la Redención. Los historiadores afroamericanos a veces llaman al Compromiso de 1877, la Gran Traición.

Post-Reconstrucción y Segregación Los Estados de Sur con las mayorías socialdemócratas, tomaron diversas medidas que apostaban por el bloqueo y la creación de barreras que no permitiesen el acceso de los afroamericanos al sufragio, pero de un tono diferente, apostando en menor medida por la violencia, sino a través de diversas “tácticas” que no permitían en la práctica que las minorías negras pudiesen ejercer el derecho al voto.

El caso del Estado del Tennessee es ilustrativo, ya que se dio desde ese lugar una etapa de violencia y corrupción extrema en 1888 con el objetivo de conseguir legislaturas de esos “demócratas”, acción que les llevó al éxito esperado. Una vez conseguida los lugares en las legislaturas, esos individuos socialdemócratas del sur se lanzaron a una carrera desmedida para impulsar diferentes exigencias a los votantes para el ejercicio de su derecho. En la práctica esto se traducía como un bloqueo a las minorías que no podía contar con las exigencias. Con el objetivo de mantener y afianzar sus estatus de poder, apostaron por la creación de diferentes reglamentaciones que dificultaban el acceso al voto, como reglamentaciones muy exigentes o incluso impuestos al sufragio.J. Morgan Kousser, The Shaping of Southern Politics: Suffrage Restriction and the Establishment of the One-Party South, 1880-1910, p.104 Misisipi por ejemplo, en 1890, incluyó en su reciente Constitución la imprescindible aprobación de pruebas de alfabetización que garantizarían la preparación necesaria para votar. A principios del , la mayoría de los estados del Sur contaban con este tipo de medidas constitucionales que ponían diferentes obstáculos a los votantes minoritarios, como es el caso de determinadas peticiones de residencia, pruebas de lectoescritura, determinado patrimonio demostrable, y demás medidas, totalmente subjetivas a los intereses de los blancos en el poder y además inaplicables e imposibles de cumplir para las minorías de afroamericanos y blancos pobres, generalmente discriminados de los sistemas de enseñanza oficiales en ese momento.

Todas éstas medidas llamaron la atención del Congreso quien intento a principios del nuevas estipulaciones en el número de escaños de los legisladores del sur en cuanto a las personas que representaban donde se deberían incluir representaciones de minorías, acción que no pudo concretarse ya que evidentemente el poder radicaba mayoritariamente en los blancos socialdemócratas del Sur.Richard H. Pildes, "Democracy, Anti-Democracy, and the Canon", Constitutional Commentary, Vol.17, 2000, Accessed 10 Mar 2008

Constituciones y la segregación racial en los estados entre 1890 y 1908 A partir de 1890 con los cambios en lo referido al derecho al voto se generan numerosas situaciones que demuestran que el asunto de la segregación racial y la inclusión de los afroamericanos en el sistema político a partir del derecho al voto no estaba saldado aún. Los sureños blancos se quejaban de esta inclusión dado que el número de negros electos en las oficinas locales aumentó ampliamente, aunque no lograron ganar muchos escaños estatales, en lo local ganaban peso y visibilidad. Esto llevó a que se aprobaran en muchos estados leyes restrictivas con relación al registro de votantes y se establecieran reglas electorales más complicadas, el objetivo implícito es claro, limitar el voto a los negros y también a los blancos pobres, permitiendo el acceso al poder político solo a la clase privilegiada. Por ejemplo el estado de Florida aprobó una nueva Constitución en 1885 que exigía como condición sin ecuanón que todo aquel que pretendiera inscribirse en el registro de votantes debía contar con un cierto nivel de instrucción previa, por lo cual se les hacían pruebas de escritura.Michael Perman.Struggle for Mastery: Disenfranchisement (sic) in the South, 1888-1908. Chapel Hill: North Carolina Press, 2001, Introduction Como Florida, muchos estados tomaron medidas y modificaron sus constituciones para poder limitar el acceso amplio a la ciudadanía entre 1890 y 1908.