Conforto higrotérmico pode ser definido como a ausência de desconforto térmico. Em fisiologia, é dito que há conforto higrotérmico quando não se tem que intervir nos mecanismos de termorregulação do corpo para uma atividade sedentária e ligeiramente vestida. Essa situação pode ser registrado usando índices que não devem ser ultrapassados ​​para evitar o acionamento de sistemas de termorregulação (aumento ou diminuição do metabolismo, sudorese e outros).

Fisiologia, ambiente e conforto O corpo humano está preparado para responder à mudança climática, mas essas reações consomem energia metabólica. A sensação de conforto vem a partir da geração de um microclima que evita a reação do corpo de poupar custos de energia, que é chamada termorregulação natural, em oposição a outras estratégias de termorregulação artificial.

A temperatura normal do corpo é de 37°C. Nas enfermidades pode se elevar até os 41°C ou 42°C (hipertermia) e que se faz perigosa. O corpo humano é muito sensível aos aumentos da temperatura interior e somente 5 ou 6 graus a mais podem causar danos muito importantes e até morte. Toleram-se ainda menos as baixas temperaturas, e aos 35°C se começa a sentir sonolência até cair em profunda letargia.

Sentados em uma residência com roupas leves e realizando uma breve atividade, a sensação de satisfação térmica se alcança entre os 21°C e 25°C. A umidade relativa (UR), a que usualmente se acha como a causa da incomodidade, é menos significativa já que a tolerância do corpo é grande, admitindo limites entre 20% e 75%.

O corpo humano é muito sensível às mudanças de radiação. Se a temperatura é inferior a 18°C mas há sol, imediatamente se sente que a sensação de conforto higrotérmico aumenta. Porém, assim como é agradável que o sol entre por uma janela no inverno, torna-se desagradável quando no verão.

Para compreender o que condiciona o bem estar e sua relação com a arquitetura deve-se assumir que o corpo troca o calor que produz com o meio que o rodeia.

Dentro do organismo humano se produzem transformações químicas que mantêm a vida produzindo calor, através da homeostase. Esse fluxo permanente de energia se mede através do índice metabólico e varia segundo o nível de atividade das pessoas, de acordo com a idade, sexo e o estado psicológico.

Metabolismo base: es la energía necessária para el mantenimiento de la vida vegetativa (en ayunas o en reposo), aprox. 81 Wh para un varón de estatura media. Metabolismo de repouso: es el metabolismo mínimo ya que el anterior es experimental; 104 Wh Metabolismo de trabalho: además de las funciones del metabolismo base, comprende los gastos energéticos motrices. Su nivel depende del tipo de actividad; desde 104 Wh para una tarea intelectual a 812 Wh para un esfuerzo físico intenso.

Os edifícios e o conforto higrotérmico Así un organismo debe mantenerse en una temperatura constante, para evitar enfriamientos o calentamientos, con este fin posee mecanismos de evacuación del calor residual que son los normales de intercambio de calor.

Son los siguientes: Convección: Es la transmisión de calor de la piel al fluido ambiente o a la inversa. El flujo de calor es proporcional a un coeficiente de convección y a la diferencia de temperatura entre el aire y la piel; la velocidad del aire (viento) acelera la convección (si se hace mediante un ventilador, se llama forzada o asistida). Conducción: Es la transmisión de calor entre la superficie del cuerpo y los elementos de contacto. Este flujo de calor depende del coeficiente de conductibilidad térmica de estos elementos. Radiación: Es la transmisión de calor a través del medio ambiente, principalmente por radiación en el infrarrojo. Este flujo de calor es proporcional a la constante universal de radiación, al poder de absorción de la piel (que es muy elevado) y a la diferencia de temperatura entre la piel y las paredes radiantes. Evaporación: Es la transmisión de calor uniddel organismo hacia el aire ambiente por la evaporación cutánea y respiratoria. Esta pérdida de calor del organismo depende de la cantidad de sudor (agua) evaporada y la evaporación depende de la velocidad del aire ambiente, de su temperatura y de la presión parcial de vapor de agua.

Mientras las tres primeras formas de transmisión se refieren al calor sensible, la evaporación se refiere al calor latente.

A fin de que la temperatura interna del hombre permanezca constante, el balance térmico que contempla aportes y pérdidas de calor por convección, conducción, radiación y evaporación debe permanecer constante. thumb|500px|La figura muestra el Climograma de B. Givoni aplicado a los climas húmedos de la Argentina. Se indican desde un clima muy cálido a uno muy frío. Del climograma se pueden extraer pautas diseño bioclimático para una arquitectura sustentable. La sensación de CH no depende únicamente de la temperatura del aire.

El CH depende de: la radiación (o falta de ella) de los materiales circundantes y principalmente de las paredes de la envolvente del edificio, es decir, también su temperatura y su capacidad calorífica; la temperatura ambiente del aire; la velocidad del aire (impedir o provocar una ventilación forzada, corriente de aire...); la presión parcial de vapor de agua o tensión de vapor del aire ambiente.

Como se ve el CH no se define solamente por una temperatura y humedad relativa fijas. El hecho de que un ambiente interior tenga un sistema de climatización, con el termostato fijado a 23 °C y 50% de humedad relativa, no supone que la comodidad higrotérmica sea la requerida porque también depende de otros parámetros, como el índice metabólico y el índice de indumento (abrigo).

Así desde principios del siglo XX diversos autores fueron elaborando modelos de confort, sea para responder con medios termomecánicos o mediante medios naturales. En el primer caso se eleboraron los nomogramas de confort de la Asociación de Ingenieros de los Estados Unidos para avanzar junto a los sistemas de aire acondicionado creados por Carrier y en el segundo para mediante técnicas de diseño pasivas mantener el confort con diseño del edificio y su envolvente.

Los modelos más aceptados por la comunidad de arquitectos e ingenieros bioclimáticos son los elaborados por los hermanos Olgyay y por Baruch Givoni.

Ver também Desenvolvimento sustentável Arquitetura sustentável Ambiente natural Arquitetura orgânica Bioconstrução Permacultura Instalações dos edifícios Energias renováveis Energia solar Energia eólica Ariete hidráulico Uso racional da água

Referências Givoni B. (1976) Man, Climate and Architecture. Architectural Science Serves. Publishers. Ltd. London. Czajkowski, Jorge y Gómez, Analía. (1994). Diseño bioclimático y economía energética edilicia. Fundamentos y métodos. Edit UNLP, Colección Cátedra. La Plata, Arg. Izard, Jean Louis & Guyot, Alan. (1980). Arquitectura Bioclimática. Edit Gili, Barcelona. Olgyay, V.(1998). Arquitectura y clima. Manual de diseño bioclimático para arquitectos y urbanistas. Edit Gustavo Gili, Barcelona. Ramón, F. (1980) Ropa, sudor y arquitecturas. Editorial H. Blume. Yañez, Guillermo. (1982). Energía solar, edificación y clima. Edit Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, Madrid.

Categoria:Arquitetura sustentável