thumb|Símbolos rongo rongo. Se conoce con el nombre de rongo rongo (en rapanui: roŋoroŋo)A Grammar of Rapa Nui – https://langsci-press.org/catalog/view/124/303/581-1a un sistema de escritura descubierto en la isla de Pascua en el , tallado primordialmente con puntas de obsidiana y luego repasadas con diente de tiburón, en su mayoría sobre tablillas de madera. Se cree que el primer registro más antiguo hallado de rongo rongo es una tablilla de madera que data entre los siglos a . Sin embargo hay otros indicios de que se trata de un desarrollo mucho anterior a cualquier exposición a otras escrituras y que sea más de lo que se piensa, como los miles de petroglifos (algunos de ellos en moáis) que hay en la isla que se asemejan a los caracteres del rongo rongo, esto podría sugerir un uso más antiguo de este sistema de escritura de rongo rongo.

Los rapanuis la llamaron también kohau rongo rongo. La traducción corriente del término kohau es madera que sirve para fabricar el casco de las canoas, y rongo rongo (en rapanui: roŋoroŋo) es mensaje.

Hay autores que dicen que esta forma de escritura es la única escritura estructurada en toda Oceanía, aunque falta todavía un desciframiento fiable para comprobarlo. Los símbolos o los glifos vienen tallados a lo largo de ranuras hechas con antelación al grabado en los artefactos y son de una altura media de entre 9 y 14 mm. Parecen representar gráficamente pequeñas figuras de seres antropomórficos en diversas posturas, otras criaturas de fantasía que se asemejan a las aves, a las plantas y a otros animales terrestres y acuáticos, objetos celestes, así como también objetos geométricos, pequeños anzuelos, entre otros. Entre una de las particularidades del rongo rongo es que la primera línea se escribía de izquierda a derecha, luego se daba vuelta a la tabla 180 grados para escribir la siguiente línea, y así sucesivamente. Aproximadamente hay unos 400 caracteres registrados de rongo rongo.

Descripción thumb|400px|left|Tablilla escrita. Los signos que componen los textos están mayormente bien estilizados, tienen casi la misma altura y vienen alineados sin aparente división (espacios blancos o signos de puntuación) entre ellos, formando un tipo de escritura continua, típica de algunos sistemas de escritura antiguos, p.ej. los textos antiguos de la literatura griega o ciertas muestras del idioma etrusco. Las inscripciones terminan cuando aparece algún "nudo", alguna protuberancia natural u otra irregularidad (por ejemplo fragmentos carcomidos, quemados por el fuego, arruinados por la humedad) sobre la superficie de los objetos o como es de esperar, cuando el espacio físico sobre ellos se agota. El tamaño y la forma de las tablas, cuya edad está aún por determinar con exactitud, son dispares. En total, las 27 piezas encontradas contienen textos que suman unos 17.000 glifos. A diferencia de nuestro alfabeto latino, que contiene 26 caracteres únicos, el rongo rongo tiene unos 400. Comparándola con la escritura cuneiforme, la más antigua que se conoce en el mundo y que proviene de Mesopotamia, cuenta con más de 600.

Se dice que las tablillas se deben leer a partir de la primera línea del rincón izquierdo del recto y continuar de manera lineal hasta el fin del renglón y luego darle la vuelta para seguir con el próximo. (Sin embargo, el texto inscrito encima del Bastón de Santiago resulta una excepción). No obstante, no está bastante claro si todas las tablillas contienen un documento de carácter unitario o si alguna de ellas podría servir de depósito o colección de documentos diferentes, por lo que el punto de partida de lectura es un asunto pendiente. Observando la fragmentación del texto en secuencias desiguales, hay razones para creer que algunas tablillas retienen esa función. Fischer dice que la tablilla Mamari tiene la apariencia de ser un encadenamiento de varias secuencias de distintas clases«Mamari is apparently a collation of different genres» (Fischer 1998: 234) Al parecer, Fischer estaba en lo cierto, pues al analizar estructuralmente el texto C, llamado «tablilla Mamari»,imagen de la tablilla Mamari se observan grupos de secuencias que se repiten en ambos lados del artefacto. Esas distintas secuencias, compuestas en mayor grado de elementos idénticos o semejantes, podrían testificar a favor de «listas», «estribillos» o «fórmulas», tan arraigados y comunes en el folclore antiguo de Rapanui. Varios estudiosos dan cuenta de la posibilidad de listas incluidas en varios objetos rongo-rongo en consideración de glifos delimitadores sin valor fonético del tipo 380.1 (3/52), véase Barthel (1958), Horley (2007:28). Verbigracia, esos glifos señalarían el inicio o el fin de oraciones paganas relacionadas con prácticas mágicas, destinadas a capturar prisioneros de guerra y posiblemente tramitar venganza y muerte a los malhechores; no faltarían tampoco secuencias toponímicas u onomásticas insertadas entre dichos delimitadores. Es de esperar que los glifos rongo-rongo organizados e incrustados en tales grupos secuenciales, reflejen parte de la cultura precristiana pascuense. Sería descabellado pensar que el escriba derrochara talento, material precioso y escaso —madera— y tiempo para grabar un galimatías de símbolos y bobadas parecidas en la superficie de la tablilla 'Mamari'.

thumb|350px|Análisis de la escritura, posiblemente un calendario.

Cuando Jacques B.M. Guy comenta tres tablillas, la de 'Gran Santiago' (Texto H), la de 'Gran Leningrado' (Texto P) y la de 'Pequeña Leningrado' (Texto Q), que él considera que trasmiten «casi exactamente el mismo texto jeroglífico»,«almost exactly the same hyeroglyphic text». y las compara con el contenido de la tablilla Tahua (Texto A o ‘el Remo’), observa que esta tiene el aspecto de ser ‘‘una compilación, como colección de textos abreviados, ya perdidos, salvo su principio, encontrados en esas otras tres tablillas’’«A compilation, a digest of earlier texts, lost, except for its beginning, found on those other three tablets».Easter Island (Rapa Nui), Rongo Rongo Tablets (en inglés)

thumb|300px|Secuencia de signos.

Mencionamos de nuevo que el material utilizado para el grabado de los signos rongo-rongo, el soporte en otros términos, es madera. La elección del soporte está establecida comúnmente por los recursos materiales que el perímetro natural pueda ofrecer a los escribas nativos. En el caso de los antiguos rapanuis, la mayor parte de los signos tallados aparecen sobre madera, y en menor medida sobre material rupestre, como petroglifos, y posiblemente sobre huesos de peces grandes y mamíferos marinos. Si los escribas hubieran grabado en otros materiales perecederos como calabaza o cuero, se espera que con el paso de tiempo, se hubiesen destruido los ‘textos’ que venían allá. En caso de soportes perdurables, como madera dura o piedra, la probabilidad de supervivencia es mayor; no obstante, las condiciones atmosféricas y físicas del entorno combinadas con la violencia ejercida por los humanos, son soberanamente determinantes. Además, habrá que rememorar que el soporte condiciona la forma de los signos. Por tanto, la solidez y la textura de fibras de la leña condicionarían hasta cierto punto la simplificación o sofisticación morfológica de los signos rongo-rongo incisos en las tablillas. El material en el que se han grabado los glifos pertenece a varias especies de árboles autóctonos o forasteros. Entre los árboles nativos, se podrían citar el toromiro (Sophora toromiro), el makoi (Thespesia populnea), el hau (Triumfetta semitriloba) y el sándalo (Santalum). Así, Métraux (1940:17) comentaba que «la madera de una de las tablillas [rongorongo] en el Museo del Arte Popular en Viena (22869) ha sido analizada y reconocida como Thespesia populnea». En el caso del material ‘forastero’ eso es comprensible, si tenemos en cuenta la escasez de la forestación en la isla de Rapanui, especialmente en un período relativamente tardío de su historia. Los habitantes recogían al azar piezas flotantes de madera a la deriva para poder inscribirlas y seguir así con la tradición. thumb|250px|Primer documento rongo rongo conocido. Firma de los jefes rapanui del acta de anexión de la Isla de Pascua a la Corona española, con ciertos caracteres según su estilo, 20 de noviembre de 1770. Para algunos investigadores, estos signos o glifos parecen demostrar la existencia, en el pasado, de una forma de escritura, aparentemente sin antecedente similar en toda Polinesia. No obstante, en Oceanía se da el caso del documento del “Tratado de Waitangi” (Treaty of Waitangi, en inglés) de 1840 firmado por representantes de la monarquía inglesa y un grupo de jefes tribales maoríes, quienes sorprendieron a los presentes mediante «series enteras de símbolos»Chauvet, Easter Island and Its Mysteries, The Talking Tablets Of Easter Island (en inglés). 1935), describiendo por consiguiente la posibilidad de una escritura emblemática entre los nativos (véase Métraux 1940:400). También existe cierta controversia sobre si la escritura de Rapa Nui surgió de manera independiente —ex novo— como en el caso del chino o del sumerio, o la idea de la escritura fue tomada tras contacto con los exploradores europeos, precisamente tras la visita del navío San Lorenzo y la fragata Santa Rosalía, de la Real Armada Española, en noviembre de 1770. Durante aquella expedición española, conocida como Expedición de González de Haedo, los españoles tomaron posesión de la Isla de Pascua, bautizándola como isla de San Carlos, tras acordarlo con varios jefes indígenas, que firmaron el acta correspondiente con «ciertos caracteres según su estilo», en lo que supuso el primer documento conocido en el que aparece la escritura rongo-rongo. thumb|250px|left|Ejemplo de escritura. Se suele teorizar que los signos rongo rongo pueden ser indicadores de un sistema logográfico-fonético, en el cual cada signo o grupo de signos podría representar nombres propios de caciques y su descendencia, distintas actividades bélicas o económicas u otros conceptos relacionados con la cosmogonía pascuense, etc. Los caracteres están grabados en líneas horizontales paralelas. Una de las propiedades de esta escritura es que se trata de inscripciones en «bustrófedon inverso»: mientras en una línea los signos se encuentran en posición normal, en la siguiente se hallan invertidos respecto al renglón previo de modo que, para leer una tablilla, esta debería invertirse cada vez que se inicia una nueva línea. Aunque se desconoce qué significan estos símbolos, se han hecho varios intentos de decodificar lo tallado.

Identificación botánica y antigüedad