thumb|200px|Documento con la revocación del Edicto de Nantes, 1685.

Para las ciencias históricas, el diploma (del latín díplōma, y del griego clásico δίπλωµα, "diploma", «doblado») es un documento «redactado siguiendo unas normas que le dan credibilidad y validez», y emanado generalmente de una autoridad soberana o de un entidad oficial, que confiere o atestigua un derecho (patente, bula), un título (nobiliario, profesional), un reconocimiento (condecoración, premio) o un título académico (grado, máster, doctorado). Conlleva elementos de autentificación mediante unos signos de validación como puede ser un sello, un monograma, una firma manuscrita o un reconocimiento del escribano. Es parte del objeto de estudio de la diplomática.

Diploma como instrumento de la Diplomacia Pero un diploma también, como instrumento de la Diplomacia y el Derecho internacional, era un documento oficial, «una carta de recomendación o que otorgaba una licencia o privilegio», remitida por la autoridad suprema de una entidad política soberana a las autoridades de otra, para informarles que el poseedor desempeñaba funciones de representación oficial y para solicitarles ciertos privilegios para el funcionario en la jurisdicción del destinatario. Dicho documento se caracterizaba por estar doblado, y en algunas ocasiones cosido en razón de que el contenido era una comunicación privada entre el remitente y el destinatario. «El documento se entregaba doblado, y contenía una recomendación oficial —con ciertos poderes o derechos— para aquellos funcionarios que se dirigían a otro país o provincia de un imperio. El portador del "pliego" o diploma era ipso facto un diplomático.»

Diploma como objeto de las ciencias históricas

Historia thumb|200px|Bula papal sobre pergamino, de 1505.

En su acepción clásica, los diplomas eran dípticos (tabulae duplices), un instrumento o documento (como tablillas o placas metálicas enganchadas en dos) expedido por alguna autoridad pública para otorgar a los soldados licenciados, que en muchos casos se debía entregar en el domicilio del premiado, certificando los años de servicio y los derechos y privilegios concecidos como gratificación.

Entre los diferentes nombres usados antiguamente, se hallan comúnmente los siguientes: cártula, carta o karta, instrumento, testamento, página o escritura. Se da el nombre de cartulario, libro, becerro o tumbo al códice que reúne las copias literales de los diplomas o privilegios concedidos a una iglesia o institución, y que se guarda en el archivo de la misma. El término pergamino es otra denominación antigua, determinada por el tipo de soporte material utilizado.

Elementos de un diploma En todo diploma figuran tres elementos personales:

el autor, en cuyo nombre se escribe el destinatario, a quien se dirige el canciller o escribano que lo escribe o autentifica a ruego del autor o del destinatario

Criterios de clasificación thumb|200px|Pragmática sanción del Cabildo de San Juan de Pasto, 1767. Archivo histórico de la Universidad de Nariño.

Los diplomas o documentos se clasifican por razón de:

su autor, se dividen públicos, los que proceden de una cancillería o autoridad privados, pertenecen al derecho privado y van autorizados por notarios. su objeto o asunto. Los diplomas pueden ser autógrafos, originales auténticos. Los autógrafos se dividen en: ológrafos, escritos por la mano de su autor quirógrafos, obra de un escribiente (amanuense) con la firma de aquel. apógrafos, simples copias. Se dividen en: normales autorizados o refrendados. por el objeto que los motiva pueden ser: decretos edictos constituciones pragmáticas ordenanzas cartas de privilegios, concesiones de gran importancia que la Autoridad hace a particulares y corporaciones. cartas-pueblas, como las anteriores pero que contienen reparto de tierras y otras concesiones hechas por lor reyes a quienes vayan a poblar ciudades conquistadas. actas y sentencias judiciales, dadas en nombre del poder judicial. escrituras notariales o actas, testamentos y contratos que autoriza un notario público actas capitulares y documentos equivalentes o actas de sesiones. ejecutorias, documentos que atestiguan haber obtenido una persona en juicio sentencia declaratoria de nobleza de sangre títulos civiles y cartas credenciales que dan fe del nombramiento oficial o de la misión o embajada que se ha confiado a una persona y las últimas, sobre todo, cuando se daban a un embajador en nombre del rey para con el de otra nación. cartas comendaticias, que recomiendan oficialmente al sujeto al que se otorgan. por las formalidades que acompañan al documento puede ser: privilegio rodado, que lleva en dibujo o pintura un signo rodado carta plomada, que tiene sello de plomo bulas, breves y motu-proprios. albalá, documento real de merced o provisión o licencia para cosas de interés secundario. las simples cédulas reales que sucedieron a los albalaes y que sólo se diferencian de estos en estar escritas con letra cortesana. las cartas partidas por A, B, C o escrituras por duplicado en las que se ponen dichas letras entre los dos ejemplares y se cortan a través para que se dificulte la falsificación quedándose cada una de las partes contratantes con su porción respectiva. Estos documentos empezaron en Inglaterra ya en el . En Francia, en el y en España durante la segunda mitad del mismo pero se hicieron raras al generalizarse el uso del papel.

Materia y forma de los diplomas La materia clásica de los buenos diplomas en la Edad Media, desde el y aún en la moderna ha sido constantemtne el pergamino más o menos avitelado pero sin exclusión de otras láminas en los primeros siglos medievales. Hasta la época de Carlomagno se usó algunas veces el metal y hasta el obtuvo algún favor el papiro. Desde el se prepara mejor el pregamino y se distingue por su mayor blancura y en el mismo siglo o antes (desde el XII en Sicilia por Roger II) comenzó a usarse el papel común en documentos de menor importancia lo cual se generaliza en el a pesar de lo grosera y floja que resultaba dicha materia por entonces y que se iba mejorando de siglo en siglo. El documento más antiguo en papel que se conoce en España es un registro del año 1237 sobre el repartimiento del reino de Valencia que mandó hacer Jaime I de Aragón.

La tinta empleada comúnmente en los diplomas es la negra salvo en pequeños adornos de las letras y en firmas o rúbricas de antiquísimos documentos imperiales que la tienen roja. Alguna rara vez en documentos imperiales o reales de la época de Carlomagno se aplicó tinta áurea y más a menudo lo hicieron los Emperadores de Oriente. Pero no se refieren a ella sino al sello de oro los nombres de carta áurea o bula áurea que se dan a ciertos diplomas regios y pontificios de la Edad Media. En los documentos escritos con tinta negra desde el , se observa a menudo notable palidez o color amarillento en las letras debido a la descomposición química lentamente producida con el andar del tiempo. En cambio se conserva negra la de los siglos y . Se atribuye esta diferencia a que en los siglos anteriores al XIII solía emplearse la tinta de negro de humo y no la de agallas que se usó desde entonces.

La forma externa de los diplomas es la de una lámina rectangular escrita por una de sus caras (que en los pergaminos, es la interior o de carne) y dispuesta para guardarse arrollada o doblada pendiendo del borde inferior uno o más sellos de cera o de metal en los documentos más solemnes. Si estuviera escrito por ambas caras probaría con esto no ser original sino una copia o un documento falso a no ser en actas y ejecutorias cuando tienen la forma de cuaderno, lo cual es rarísimo antes del .

En las antiguas civilizaciones asirio-caldeas y egipcias, lo mismo que en la griega y primitiva romana, hubo sin duda, verdaderos diplomas pero su materia y su forma no se distinguían aparentemente de otros escritos nacionales consistiendo por tanto en tabletas de arcilla, papiros y láminas de bronce.

Lengua y escritura de los diplomas En la Edad Antigua y en la Edad Moderna el idioma usado en los documentos era el propio de la nación respectiva, al menos, en esta última en los que no eran internacionales. Durante la Edad Media se redactaron en general en latín los documentos de las naciones correspondientes al Occidente cristiano y en griego, las de Oriente y por muchos siglos, también las de Sicilia y Sur de Italia. Pero ya desde el se van mezclando cn el latín frases vulgares o en romance y desde fines del XII se redactan algunos documentos por entero en lengua vulgar, por lo menos, en las naciones europeas (en Provenza, ya desde el ) cuando no se trata de comunicaciones internacionales, que aumenta de tal modo en el siglo siguiente que llega hasta hacerse exclusivo el idioma vulgar para documentos eclesiásticos.

En los documentos castellanos y leoneses cesó el latín desde mediados del aunque algo más lo retuvieron los notarios, sobre todo, en el formulismo de sus actas. En la Corona de Aragón siguió el latín hasta el pero desde mediados del XIII se redactaron en catalán algunos documentos notariales. En Navarra se adoptó el navarroaragonés y alguna vez, el occitano desde el .

El idioma latino de los documentos medievales se presenta en todas las naciones muy decadente y lleno de barbarismos y esto aún en la misma Corte Pontificia desde el hasta mediados del . Pero desde esta última fecha va mejorando en Italia, mayormente desde el imitándole algo las demás naciones.

En cuanto al tipo de letra adoptado en los diplomas, según su clase en general puede afirmarse que en Occidente se usó la letra capital y uncial romana hasta el . Siguieron después las escrituras nacionales y durante los siglos XIII, XIV y XV se empleó la llamada escritura gótica con sus derivaciones, para reemplazarla con la itálica desde finales del en los mejores documentos. A la escritura acompañan algunos adornos, siempre con sobriedad en los diplomas y se iluminan con algún color las iniciales y los signos rodados, pero en las copias de algunos diplomas de gran importancia se observa con frecuencia mayor decoración pictórica, ostentando a menudo el retrato de la persona regia que otorgó el documento.

Diplomas en educación: usos en distintos países thumb|Diploma en pergamino del Colegio de la Ciudad de México, 1948, escrito en latín. miniaturadeimagen|Diploma de un título propio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España.http://portal.uned.es/portal/page?_pageid=93,1508346,93_54602641&_dad=portal&_schema=PORTAL|341x341px

Los diplomas educativos reflejan las tradiciones en la educación en los distintos países.

Asia Hong Kong En Hong Kong, el diploma o diploma/certificado avanzado (marco de calificaciones nivel 4), diploma/certificado profesional (marco de calificaciones nivel 4), diploma superior y título asociado están por debajo del nivel de la licenciatura.

Certificado (no certificado de posgrado) Marco de calificaciones Nivel 3 o inferior; están por debajo del nivel de Diploma, Diploma/Certificado Avanzado o Profesional (Marco de Cualificaciones Nivel 4), Diploma Superior o título asociado.

Los certificados de posgrado y los diplomas de posgrado generalmente se otorgan después de la licenciatura. Tiene una orientación más vocacional que una maestría.

India En la India, un diploma es un premio académico específico que generalmente se obtiene en cursos profesionales/vocacionales, por ejemplo, Diploma en Ingeniería, Diploma en Enfermería, Diploma en Farmacia, Diploma en Radiografía (Diagnóstico), Diploma en Tecnología de Laboratorio Médico, etc. Los diplomas de ingeniería se concentran para el área de estudio, por ejemplo, diploma en Ingeniería Electrónica, Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Civil, Ingeniería Informática, etc.