LiriaTopónimo en castellano según la Real Academia Española: Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa, 1999. ISBN 84-239-9250-0; "Apéndice 3", páginas 133-155. (oficialmente ) es un municipio de España en la Comunidad Valenciana. Pertenece a la provincia de Valencia, forma parte de la segunda corona del área metropolitana de Valencia y es capital de la comarca del Campo de Turia, y sede de partido judicial. Cuenta con una población de . En el actual yacimiento del Tosal de San Miguel, a unos 500 m del núcleo histórico de Liria, se situaba la ciudad ibérica de Edeta, capital y centro político y económico de la Edetania. El 30 de octubre de 2019 Liria fue declarada Ciudad Creativa de la Música por la Unesco.
Toponimia Los términos Liria (español) y Llíria (valenciano) derivan del árabe Lyria, que a su vez proviene, según Joan Fuster, de Leiría, el topónimo ibérico de Edeta.
En otras palabras, el nombre de Llíria refleja tanto su pasado prerromano como la influencia árabe en la península ibérica. Durante la época medieval, la actual Vila Vella fue una medina islámica conocida como Lyria. Este término alude a la Liria árabe, que con el tiempo daría lugar a la primitiva Llíria valenciana.
Geografía miniatura|Término municipal de Liria en la comarca de Campo del Turia El término de Liria se sitúa sobre el piedemonte que se extiende desde las montañas de Alcublas y Marines hasta la margen izquierda del río Turia formando un plano inclinado de noroeste a sureste, cuya altitud oscila entre los 350 m de la Masía del Campos y los 150 m en las cercanías de Liria. Sobresalen el cerro de las Umbrías (881 m) y el cerro Agudo (668 m).
En su paisaje topográfico se distinguen tres zonas bien diferenciadas. La zona más septentrional está ocupada por montañas jurásicas y cretácicas, pertenecientes al sistema ibérico. Una segunda zona está constituida por una llanura ondulada en forma de glacis. La tercera zona, sobre la que se encuentra la población y la huerta actual, corresponde a un llano de sedimentos cuaternarios. El llano miocénico está atravesado por las ramblas de Liria o Primera y Castellarda, cuyo cauce es superior al del río Turia, pero que permanecen secas durante casi todo el año.
El piedemonte cuaternario está surcado por las ramblas de Artaj o Castellarda, Montragón y Primera. En sus propios aluviones desaparecen otra serie de ramblas que bajan de las sierras, como el barranco del Navajo, la rambla de las Veinticuatro y la del Foral. Tradicionalmente los recursos hidráulicos se han concentrado en los alrededores de la capital municipal y han faltado durante siglos en el piedemonte. La principal fuente del término es la de San Vicente, situada unos 3 km al norte de la ciudad, que ha fertilizado la huerta desde la época romana.
El término municipal de Liria limita con las localidades de Andilla, Alcublas, Altura, Villar del Arzobispo, Casinos, Domeño, Olocau, Marines, Benaguacil, La Pobla de Vallbona, Pedralba y Bugarra.
La vegetación es más rica en las montañas del norte, en donde existen todavía algunos pinares de rodenos y marítimos, mientras que en los cerros del centro y sur predominan los romeros y el esparto. Liria cuenta con tres parajes naturales: La Buitrera, el Coto de Català y el Coto de Izquierdo, todos ellos cerca del casco urbano.
Los tres parajes cuentan con cumbres de media y baja altura, con fauna y flora típica del clima mediterráneo. Además, también se encuentran cuevas y aljibes, elementos de la arquitectura rural.
Historia
miniatura|Mosaico romano que representa los trabajos de Hércules
Los vestigios más antiguos en el término de Liria se remontan a finales del Paleolítico superior. En el Eneolítico hubo un importante poblado en el puntal de la rambla Castellarda, que debió perdurar hasta los primeros tiempos del Bronce, época esta de la que se conocen restos en la Torreta y la Cova del Cavall, y varios poblados en el Castillarejo de Peñarroya, en la Lloma del Camí del Cavall, en el Tosal de San Miguel (Tossal de Sant Miquel) y en la Cova Foradà, todos con ocupación posterior durante el iberismo e incluso la romanización, con especial importancia de los dos últimos, que han sido declarados BIC.
La actual ciudad de Liria tiene sus raíces en la Edad del Bronce, en el establecimiento que hacia la mitad del II milenio a. C. hubo en el cerro de San Miguel. Este se vio continuado en el poblado ibérico de Edeta-Lauro, capital de la Edetania.
Su importancia política y económica, así como su posición estratégica, le hizo desempeñar un papel importante en las guerras civiles romanas. Por permanecer fiel a la facción republicana, fue destruida por las tropas de Sertorio en el año , razón por la cual sus habitantes se trasladaron al llano y edificaron una nueva ciudad con rasgos plenamente romanos. La importancia de Edeta fue primordial durante los siglos y , mientras que el descenso iniciado en el y acentuado en los posteriores pudo ser consecuencia paralela al crecimiento de Valentia.
Durante la época visigoda, las termas de Mura se reutilizan como monasterio cristiano, aunque durante el el asentamiento del Pla de l'Arc se abandona totalmente. Con la dominación de los andalusíes se perfeccionaron las acequias y el sistema de riegos de la huerta de Liria. En el aspecto político fue sede residencial del Cadí, especie de juez o magistrado de la ley musulmana, designado directamente por el califa. En el año 1090, al negarse Al-Mustain a pagar el tributo de 2000 dinares correspondientes a las parias, el Cid sitió la ciudad. Durante el sitio, el Cid recibió una carta de la reina Constanza, esposa de Alfonso VI, que le aseguraba el perdón de su marido si se incorporaba a la expedición del rey castellano preparada contra los almorávides en Andalucía, por lo que abandonó el sitio sin tomarla.
Jaime I tomó la ciudad en 1238, donándola al infante Fernando. Hacia los años 1248 y 1249 tuvo lugar un repartimiento de tierras y la subsiguiente repoblación con cristianos viejos, hecho que confinó a los musulmanes al lugar de Benisanó. Aunque Liria fue villa real siempre, tuvo varios señoríos como los de María Fernández en 1293, el del infante Juan desde 1337 y el del infante Raimundo Berenguer desde 1339. El último señor sería el infante Martín.
Durante la Guerra de la Unión, Liria tomó partido del rey. En la Guerra de los Dos Pedros fue conquistada por el castellano Pedro I el Cruel en 1363. En junio de 1364, Pedro el Ceremonioso se dirigió hacia Liria con ánimo de recuperarla. La expulsión de los moriscos en 1609, no le afectó mucho puesto que su población estaba integrada casi exclusivamente por cristianos viejos.
miniatura|Ca la Vila Terminada la Guerra de Sucesión, el rey Felipe V, para premiar los servicios del duque de Berwick, vencedor en Almansa, creó el ducado de Liria y se lo concedió. El primer duque, Jacobo Fitz-James Stuart, era hijo de Jacobo II, rey de Inglaterra, quien le había nombrado duque de Berwick y virrey de Irlanda. Fue mariscal de Francia y capitán general de España durante la guerra de Sucesión. El tercer duque de Liria, Jacobo Felipe Fitz-James Stuart y Silva, casó con María Teresa de Silva y Haro, duquesa de Alba. A partir de este momento, el título de duque de Liria, pasa a manos de la casa de Alba, estando en posesión en la actualidad por Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo.
Durante el la política fisiocrática de los Borbones dio lugar a un avance espectacular de la agricultura liriana. En épocas posteriores, durante la guerra de la Independencia, la población abandonó el casco urbano y se refugió en los montes. Las tropas francesas ocuparon la villa desde 1810 a 1813 y se hicieron fuertes en el santuario de San Miguel.
Liria fue saqueada durante la guerra civil de 1836 por las tropas carlistas de Cabrera en numerosas ocasiones. En 1887, por real decreto, se concedió a Liria el título de ciudad.
La población se vio afectada por la riada de 28 de septiembre de 1949. Hubo tres fallecidos por la tormenta eléctrica, dos de ellos refugiados en una cueva y el tercero en un campo.A espaldas de la iglesia de la Sangre, la caída de un muro empujado por las aguas produjo la muerte de cuatro vacas, y el desgaste producido en el terreno por las aguas dejó al descubierto un antiguo cementerio.No existía en Liria en la década de 1940 alcantarillado ni un sistema eficiente de evacuación de aguas pluviales.
Como consecuencia de la inundación de 1949 se promovió la construcción de la acequia conocida como “el desvío”, canal que evacúa hacia la partida de Barbasèquia las aguas pluviales que descienden de las colinas de Santa Bárbara, San Miguel y la Torreta. El proyecto fue iniciado por el Ayuntamiento en el tercer aniversario de la catástrofe, 28 de septiembre de 1951. El 18 de abril de 1952 se aprobó el proyecto de construcción del desvío, recibiendo el visto bueno de la Confederación Hidrográfica del Júcar el 8 de julio de 1954, con un coste previsto de entre millón y medio y dos millones de pesetas. La Confederación se responsabilizaría del mantenimiento, mientras que el Ayuntamiento cubriría un 25% del coste de construcción. En abril de 1956 las obras de defensa frente a inundaciones, conocidas como “Canal de les Creuetes” entraron en servicio. En 1967 se añadió el tramo de Santa Bàrbara.
Demografía Liria cuenta con una población de .
En 1572, Liria contaba con 1520 habitantes aproximadamente, cifra que se incrementó durante los siglos , , (en la que se duplicó) y , producto de la expansión agropecuaria y de una floreciente actividad artesanal. Así pues, en 1646 tenía 2718 habitantes, en 1713 eran 3019, en 1787 había aumentado a 7069 y alcanzó los 9443 en 1877. Durante la primera mitad del se produjo un estancamiento demográfico producto de la inestabilidad socioeconómica de dicho periodo (en 1910 había 9034 habitantes, y en 1930, 8226); desde entonces, la población experimentó un continuo crecimiento, consecuencia de la expansión de la agricultura comercial de regadío y de una pujante industria local: en 1960 tenía 9723 habitantes, en 1991, 13 599, y en 2003 más de 18 000.
En 1843 disminuye el censo del municipio porque independiza a Casinos.
Distribución El municipio contaba con en 2024 (INE), de los cuales 16 611 vivían en el centro de la ciudad y el resto: 8684 en urbanizaciones residenciales a las afueras de esta, y 1565 de forma diseminada.INE - Relación de unidades poblacionales Un 12,2 % de su población era de nacionalidad extranjera, siendo los principales colectivos foráneos el rumano, el británico y el marroquí.Explotación estadística del censo según el Instituto Nacional de Estadística de España. Población por sexo, municipios y nacionalidad (principales nacionalidades).
Las residencias secundarias suman más de 9000, que se distribuyen en urbanizaciones y aglomeraciones de chalets, sin previa planificación. Hay seis urbanizaciones legales: San Gerardo (56 ha, 300 chalets), El Regalón (33 ha, 250 chalets), Sant Vicent y Oasis (16 ha, 250 chalets), Monte Blanco (2 ha, 20 chalets) y Vall de Llíria. Las aglomeraciones suman más de 60 y acogen unos 8000 chalets, y están construidas sobre suelo no urbanizable, en torno a la C-234 (Monrabana, Moncatí, Monte Aragón), al sur del casco urbano (La Buitrera, San Miquel), y junto a la carretera de Marines (Puxilis-Formidales, La Paridera-Monte Jarque, Safareig, Jardín de Lauro, Caramello).
La evolución demográfica de estos núcleos de población es: