miniatura|derecha|200px|Soldados de las FDI alzando una bandera israelí. En 1948, tras la guerra civil en el Mandato Británico de Palestina (1947-1948) la declaración de Independencia de Israel desencadenó la guerra árabe-israelí de 1948, que culminó en la Nakba, la expulsión y huida del pueblo palestino de las tierras que el estado de Israel pasó a controlar, y que posteriormente dio lugar a oleadas de inmigración judía (Aliá) procedente de otras partes de Oriente Medio. La segunda mitad del fue testigo de una serie de nuevos conflictos entre Israel y sus vecinos árabes. En 1967, estalló la guerra de los Seis Días; tras ella, Israel capturó y ocupó los Altos del Golán de Siria, Cisjordania (al Reino de Jordania) y la Franja de Gaza y la península del Sinaí (a Egipto). En 1973, la guerra de Yom Kipur comenzó con un ataque de Egipto en la península del Sinaí, ocupada por Israel. En 1979, se firmó el tratado de paz entre Egipto e Israel, basado en los Acuerdos de Camp David. En 1993, Israel firmó los Acuerdos de Oslo I con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) tras lo cual se estableció la Autoridad Nacional Palestina (ANP). En 1994, se firmó el tratado de paz entre Israel y Jordania. A pesar de los esfuerzos por finalizar el acuerdo de paz, el conflicto sigue desempeñando un papel fundamental en la vida política, social y económica de Israel y del conjunto de la comunidad internacional.
Antecedentes históricos Las primeras manifestaciones del deseo de regresar a su patria se expresaron durante el cautiverio del pueblo judío en Babilonia en el año 597 AC y después en el año 70 DC tras la destrucción de Jerusalén por parte del Imperio romano y el exilio de los judíos a diferentes lugares del Mundo en lo actualmente que es conocido como la diáspora judía, el Galut.
La Reunión de Israel y el regreso a la Tierra prometida tomaron un carácter religioso cuando los judíos consideraron que esto coincidiría con la llegada del Mesías judío.
En efecto, los judíos ortodoxos del y principios del , consideraban la idea del regreso a Israel antes de la llegada del Mesías como algo sacrílego. Otros inclusive consideraban que el judaísmo era un concepto religioso, no algo étnico o secular.
A mediados del , Israel formaba parte del Imperio otomano y estaba poblado principalmente por árabes musulmanes (algunos de ellos, beduinos), árabes cristianos, así como judíos, drusos y otros grupos minoritarios. En 1844, los judíos constituían el grupo de población más grande (y en 1890 una absoluta mayoría) en varias ciudades, siendo Jerusalén la más notable. Este incremento de la población judía se debió a la inmigración producida por numerosos pogromos acaecidos en diferentes puntos de Europa del Este y el norte de África. Adicionalmente a las comunidades judías religiosas tradicionales, en la segunda mitad del se comenzó a observar un nuevo tipo de inmigrante judío, el cual era secular y socialista y que intentaba reclamar la tierra trabajándola. De esta forma surgieron comunidades tales como Mikveh Israel en 1870, Petaj Tikva en 1878, Rishon LeZion en 1882 y otras comunidades agrícolas. Al finalizar el siglo, León Pinsker y Theodor Herzl tomaron la iniciativa de buscar el apoyo internacional para lograr una patria judía en Palestina, si bien ninguno de los dos consideraba a Palestina como la única región para el estado judío. En 1897 se llevó a cabo el Primer Congreso sionista en donde se proclamó la decisión de establecer una patria para el pueblo judío en Eretz Israel.
La Declaración de Balfour, de 1917, afirmaba que el gobierno británico veía favorablemente el establecimiento de la patria judía en Palestina, entendiendo que esto no perjudicaría los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías en Palestina. Esta declaración contó con el respaldo de varios países, incluyendo los Estados Unidos, y se convirtió en un documento importante después de la Primera Guerra Mundial cuando la Sociedad de Naciones le asignó al Reino Unido el mandato sobre Palestina.
La inmigración judía creció moderadamente durante los años 1920, aumentando sustancialmente en la década de los 30, debido a la difícil situación política y económica en Europa en general y a la persecución de los nazis en Alemania en particular. Concretamente en 1922, los mandatarios habían autorizado la creación de la Agencia Nacional Judía, que desde ese momento pasó a ser el embrión de un verdadero Estado, en tales condiciones, el flujo inmigratorio fue en ascenso hasta 1939 cuando el Reino Unido impuso una restricción casi total a dichas inmigraciones. Todo ello se vio trastocado una vez terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, al amparo de las organizaciones pro-Estado de Israel se produjo una migración masiva organizada; además, aparecieron varios grupos armados (como el Leji y el Irgún), formados con el objetivo de acabar recurriendo a actos terroristas con las dubitaciones del mandato de los británicos. De esta forma, ante la imposibilidad de resolver un problema cada vez más enrevesado, el Reino Unido recurrió a las Naciones Unidas, que, en la reunión de 29 de noviembre de 1947, decidieron la partición de Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío quedando Jerusalén bajo la administración de las Naciones Unidas. La mayoría de los judíos en Palestina aceptaron esta decisión, pero no así los árabes quienes la rechazaron por completo. Paralelamente a estos acontecimientos, los británicos anunciaron su intención de retirarse de Palestina.
La violencia entre las comunidades judías y árabes estalló inmediatamente en forma de guerra civil. Al anunciarse el final del mandato británico en Palestina, los judíos planearon declarar un Estado independiente, lo cual los árabes estaban determinados a impedir. El 14 de mayo de 1948, el último de los soldados británicos abandonó Palestina y los judíos, liderados por David Ben-Gurión, declararon en Tel Aviv la creación del Estado de Israel, de acuerdo al plan previsto por las Naciones Unidas.
La guerra de Independencia de 1948
thumb|izquierda|250px|Niños judíos rescatados de los campos de concentración alemanes en 1945 siendo llevados al estado para los judíos en el Mandato Británico de Palestina (actualmente conocido como Estado de Israel). Inmediatamente a la declaración del Estado de Israel, Egipto, Siria, Transjordania, Irak y el Líbano invadieron al nuevo país. En una cruenta y desesperada guerra caracterizada por el uso de armamento improvisado y tácticas hábiles, los judíos pudieron repeler el ataque árabe e inclusive avanzaron ocupando nuevos territorios. Un alto al fuego fue firmado por ambos bandos, estableciéndose que los territorios ocupados permanecerían en poder de Israel. Como resultado de esta guerra, Israel ocupó el territorio que le había asignado las Naciones Unidas, más una buena parte del territorio asignado a los árabes y la parte occidental de Jerusalén (Israel aumentó su territorio en casi un 50%). Quedaron en manos de los árabes la zona occidental del Jordán (conocida como Cisjordania después de la anexión jordana), ocupada por Transjordania y la Franja de Gaza, ocupada por Egipto.
En 1949 bajo los auspicios de las Naciones Unidas se firmaron cuatro armisticios en Rodas (Grecia) entre Israel y Egipto, Jordania, Siria y Líbano, pero éstos en la práctica nunca llegaron a solucionar el problema de Palestina y la violencia en esta región continúa hasta nuestros días.
La guerra trajo la creación de una masa de 710.000 refugiados árabes y unos 800.000 refugiados judíos. Estos últimos se refieren a aquellos judíos que fueron obligados a abandonar los países árabes donde residían.
El 5 de julio de 1950, Israel promulgó la Ley del Retorno, una ley que otorgaba a los judíos residentes en cualquier parte del mundo el derecho de emigrar a Israel, si bien la inmigración masiva había ya comenzado anteriormente. De hecho más de 250.000 judíos supervivientes del Holocausto emigraron a Israel. La Operación Alfombra Mágica condujo a miles de emigrantes yemenitas (Yehudim Teimanim) a Israel.
La guerra de Suez
La llegada de Gamal Abdal Nasser al poder en Egipto en 1952, significó un acercamiento de su país con los Estados Unidos, además, el Reino Unido aceptó inicialmente retirarse del Canal de Suez.Suez Canal por la Egypt State Information Agency Estos hechos preocuparon a algunos líderes militares israelíes, por lo que se elaboró la Operación Susannah, una campaña de atentados terroristas menores contra blancos británicos y estadounidenses cuyo objetivo sería deteriorar las relaciones entre estos países y el Egipto de Nasser.The Lavon Affair por Doron Geller en The Jewish Virtual Library No obstante, la operación fue descubierta, y las relaciones entre las naciones implicadas se deterioraron. El escándalo, conocido como el Asunto Lavon, obligó al ministro de Defensa israelí Pinhas Lavon a renunciar, siendo reemplazado por David Ben-Gurión, aunque Lavon siempre proclamó su desconocimiento de la operación.The Lavon Affair - Israel and Terror in Egypt en MidEastWeb.org
En 1956 el conflicto entre Egipto e Israel se agudizó, y se hicieron frecuentes las incursiones de guerrillas egipcias en territorio de Israel, a las cuales este país respondía a su vez penetrando en territorio egipcio. El 26 de julio de 1956, Nasser nacionalizó el Canal de Suez, y poco después Egipto bloqueó el Golfo de Aqaba y cerró el canal a los buques que traían provisiones para Israel. El bloqueo parcial de Israel y la nacionalización del canal molestaron a los gobiernos del Reino Unido y Francia, países que hasta entonces controlaban dicho canal. En respuesta a esta acción estos dos países llegaron a un acuerdo secreto con Israel para recuperar el canal por acción militar. Según este acuerdo, que no fue oficialmente reconocido sino años después, Israel invadió la Franja de Gaza y la península del Sinaí en octubre de 1956. Las fuerzas israelíes llegaron a ocupar el canal y los franceses y británicos llegaron inmediatamente bajo el pretexto de restablecer el orden. Las fuerzas egipcias poco pudieron hacer para evitar la captura del Sinaí por Israel, y la toma de Puerto Saíd por paracaidistas europeos.
En 1957, las dos superpotencias de la Guerra Fría, la Unión Soviética y los Estados Unidos manifestaron su rechazo a la invasión parcial de Egipto, por lo que las tropas que ocuparon el canal se vieron obligadas a abandonarlo bajo la presión económica del coloso americano, quien había llevado al Consejo de Seguridad una resolución que pedía la retirada israelí. Las Naciones Unidas intervinieron con presencia militar a fin de mantener la paz en el canal.
No obstante, a pesar de que Nasser logró conservar el canal y redujo la influencia británica en su país, solamente la inesperada intervención estadounidense lo salvó de una derrota militar y política total. Por otro lado, en Israel, la opinión popular fue mixta, ya que quedó demostrado que en caso de futuros roces con Egipto, su país podría obtener la victoria con relativa facilidad. En efecto, no pasaría mucho tiempo sin que los ejércitos de Egipto e Israel volviesen a entrar en combate.
La guerra de los Seis Días
En junio de 1967 Nasser pidió la retirada de las fuerzas de las Naciones Unidas mientras acumulaban tropas en las fronteras. El 5 de junio de ese año, la fuerza aérea israelí lanzó un ataque contra las fuerzas de Egipto, que quedaron prácticamente aniquiladas. En ese mismo día también neutralizó las fuerzas aéreas de Siria y Jordania. En violentos ataques, el ejército israelí derrotó a Egipto, Jordania y Siria en una guerra que duró solo seis días. El 11 de junio se acordó un cese al fuego bajo los auspicios de las Naciones Unidas.