La biblioteconomía o bibliotecología es un campo interdisciplinario o multidisciplinario que aplica las prácticas, perspectivas y herramientas de gestión, la tecnología de la información, la educación, la recopilación, organización, preservación y difusión de los recursos de información y la economía política de información en las bibliotecas. Según la RAE, es una disciplina encargada de la conservación, organización y administración de las bibliotecas. La bibliotecología, en cambio, se refiere más al conjunto de técnicas y conocimientos necesarios para la gestión, el orden del material documental y el desarrollo de colecciones de una biblioteca.El Diccionario de la lengua española, publicado por la Real Academia Española, define «biblioteconomía» como «Disciplina encargada de la conservación, organización y administración de las bibliotecas». El mismo diccionario define «bibliotecología» como «Ciencia que estudia las bibliotecas en todos sus aspectos».

Ámbito Esta disciplina corresponde al área de las humanidades, debido al carácter histórico y científico del conocimiento y la cultura que es registrada en distintos tipos de documentos producidos a lo largo de los siglos por la humanidad. Cuenta con un cuerpo de valores específicos y establece sus principios y reglas a partir de investigaciones en las que analiza no solo causas y efectos, sino también la esencia misma de la cultura.

Se trata del «conjunto de conocimientos teóricos y técnicos relativos a la organización y administración de una biblioteca. Comprende una parte doctrinaria que estudia la teoría de la selección y adquisición de libros, catalogación, clasificación y el régimen económico-administrativo de la biblioteca: recursos, local y el mobiliario, personal, conservación de los libros y uso de la biblioteca, y una parte que se relaciona propiamente con el arte de administrarla, de gobernarla, para realizar con la mayor eficacia y el menor esfuerzo los fines específicos de la institución».

Definiciones de autores S. Danis define biblioteconomía como: ciencia, técnicas y actividades relacionadas con la organización, gestión y reglamentación de bibliotecas.

B. Richter específica que la biblioteconomía no es una ciencia, la define como una práctica de organización que toma en cuenta datos técnicos, administrativos, sociales y psicológicos.

G. Guerrieri define la biblioteconomía como el conjunto de normas que regulan una biblioteca.

A. Serrai ha estudiado el concepto de biblioteconomía y la define como una ciencia del orden. Presupone que exista y funcione una estructura bibliotecaria. Tal estructura es una organización de documentos. Esta organización está regida por principios, leyes y reglas.

Carrión la define como el conjunto de técnicas, necesarias para el funcionamiento y la organización de una biblioteca.

Para Luisa Orera Orera es la «ciencia documental que tiene por objeto el estudio de la biblioteca, -entendida como sistema de información-, su tipología y su integración en redes y sistemas, hay que aceptar que la Biblioteconomía no es algo estático, sino que ha ido evolucionando a medida que lo ha hecho la biblioteca»

José Gómez Hernández, la puntualiza como «una disciplina que estudia la biblioteca como una institución documental constituida por una serie de elementos, sus interrelaciones internas y con el contexto exterior, y los procesos de gestión abarcando planificación, organización, ejecución y control que hacen posible el logro de sus fines». miniaturadeimagen|Las bibliotecas y su rol bibliotecario La biblioteconomía se enmarca dentro de las ciencias sociales, dentro de las ciencias relacionadas con la Interacción social, pues su objetivo es la modelización y satisfacción de las necesidades en información, servicios y espacio demandadas por la sociedad.

Etimología Etimológicamente biblioteconomía es resultado del término griego biblion, que significa libro, y theke, que significa almacén, administración o descripción. Literalmente significa administración o descripción de los almacenes de libros. Por lo que a la biblioteconomía se le adjudica el significado de ser la disciplina o ciencia encargada de la administración de las bibliotecas. Bibliotecología es resultado de la unión de biblion libro, theke almacén y logos tratado o estudio. Lo que quiere decir que bibliotecología es el tratado o estudio del almacén de los libros, y se trata de la ciencia de las bibliotecas.

Informática y biblioteconomía/bibliotecología La Biblioteconomía y Estudios de la Información se ocupan de la técnica cuyo campo lo constituyen las colecciones de libros y las publicaciones periódicas (revistas y periódicos), la información y la gestión del conocimiento. Este último rol a lo largo del tiempo se ha ido ampliando al manejo de las tecnologías de la información. La biblioteconomía también se interesa por otros formatos o recursos de información, como por ejemplo publicaciones periódicas en línea, los discos compactos (CD-ROM) y DVD, las microfichas, las filmaciones (vídeo-casetes, microfilm), las cintas de audio, etc.

miniaturadeimagen|OPAC Bibliotecas

El formato electrónico, en especial el disco compacto y las bases de datos en línea, han revolucionado el mundo de las bibliotecas, como la especializada que aparecieron con unos rasgos característicos que las diferenciaban de las tradicionales. Sus usuarios eran personas interesadas en materias concretas, con una necesidad de información muy específica y sus colecciones son muy variadas por lo cual ha sido necesario adaptar los tradicionales catálogos de fichas o tarjetas a los nuevos formatos, surgiendo los catálogos electrónicos, también conocidos como catálogo en línea de acceso público. Un ejemplo es el Online Computer Library Center.

El concepto de colección se ha transformado con el surgimiento de las bases de datos electrónicas, que no necesitan estar alojadas físicamente en la biblioteca para ser accesibles a los usuarios, y además por la volatilidad de la información que brindan. Esto ha producido un profundo cambio en las políticas de colección de documentos (ya sea en formato electrónico o impreso) de las bibliotecas modernas.

La biblioteconomía se puede dividir en teórica y aplicada. En la primera incluimos temas como la teoría de la información y la gestión del conocimiento, el estudio de la necesidad de información y cómo satisfacerla al mundo, los factores externos que influyen en la interpretación de los conocimientos, etc. La biblioteconomía aplicada se ocupa de temas tales como el desarrollo y mantenimiento de las colecciones, servicios de préstamos de material y servicios de brindado de información (referencias), servicios técnicos (adquisición, catalogación, clasificación y descarte o depuración) de las colecciones, cooperación interbibliotecaria, ALFIN, derechos de autor, libertad de información (derecho al acceso a la información), conservación y preservación, gerenciamiento de la biblioteca o unidad de información, accesibilidad, etcétera. Junto con la bibliometría está la informetría o medida de la capacidad potencial de transferencia de información documental de un sistema documental o bibliotecario. Mide la cantidad de información posible con un algoritmo de búsqueda basado en las palabras clave o códigos descriptores que el lector usa en lenguaje natural y los equivalentes y sinónimos que el sistema o base de datos ha utilizado para catalogar los documentos (términos contenidos en las categorías en el caso de la Wikipedia). Si sumamos las interacciones u ocurrencias y establecemos un índice de calidad de la búsqueda por el logaritmo natural, que sería 1, 2 y 3 el óptimo para la recuperación de información conseguida. Es semejante al número de referencias que descarga un motor de búsqueda en Internet.

Puede entenderse el rol del bibliotecario referencista como un intermediario entre el usuario y la colección de una unidad de información. Con el objeto de poder cumplir bien su función, el bibliotecario realiza la denominada entrevista de referencia, para poder asistir al usuario en el planeamiento y ejecución de su búsqueda de información. El bibliotecario como técnico, estudia algoritmos de búsqueda, tesauros, índices de citación, recopilación de novedades bibliográficas, trato y atención al usuario y solución de sus consultas, contactos con colegas, etc. Actualmente y de acuerdo al desarrollo de las tecnologías de información y la Web 2.0, el bibliotecario es un facilitador de información y cumplen un rol de gran importancia en la transmisión de conocimientos, por su papel clave en la organización y recuperación de los mismos.

Clasificación Existen diversos sistemas de clasificación que se utilizan, con el objetivo primario de organizar físicamente las colecciones de las bibliotecas en los estantes, siendo los más empleados el de Dewey o la Clasificación Decimal Universal en Europa, el sistema de Clasificación de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, BLISS, clasificación facetada de Ranganathan, Clasificación de Black para bibliotecas de odontología, etc. Mediante el empleo de estas clasificaciones, es posible asignar al material en forma individual y al organizarse en los estantes (ejemplo, un libro) un código numérico o alfanumérico que refleja su contenido (temas o materias), y que sirve para ubicar juntos en los estantes los materiales que tienen contenidos relacionados.

Por otra parte, es tarea clásica del bibliotecario crear una ficha de cartulina (formato 12,5 a 7,5 cm) con los datos principales del libro: título, autor, editor, editorial, año de publicación, edición, número de páginas, y tema, el que se extrae de alguno de los sistemas de clasificación en uso, hoy con las nuevas tecnologías directamente estas fichas se realizan desde el software donde se carga la información. El conjunto de estas fichas constituye el catálogo manual de una biblioteca, las cuales se encuentran ordenadas alfabéticamente. Existen varios métodos para organizar las fichas así creadas y aumentar las posibilidades de búsqueda en el catálogo manual. Las fichas representan a los materiales conservados en la biblioteca (ej. libros), y se las considera verdaderos subrogantes o representantes de estos materiales.

Sin embargo, hay que recordar que el bibliotecario no solo trabaja las fichas catalográficas. Exclusivamente para los libros, ya que, las publicaciones periódicas, como las revistas, periódicos, diarios, gacetas, y también los mapas. En general, otras fuentes de información en papel, además de aquellas creadas en otros formatos (como los discos de acetatos, CD o DVD) son organizadas de la misma manera con los cardex, colocando los datos indispensables para que lleguen o sean recuperados por el usuario.

miniaturadeimagen|Fichero en donde se pueden encontrar ordenadas las fichas bibliográficas

Con el advenimiento de las computadoras, los catálogos manuales y la práctica de la asignación de un único o limitado número de categorías temáticas a cada material se han transformado en actividades obsoletas, puesto que actualmente es posible asignar un elevado número de descriptores a cada material, para mejorar la representación de su contenido; para así facilitar y ampliar las posibilidades de la búsqueda.

Biblioteconomía y documentación